sábado, 28 de febrero de 2009

Inmortalizados en el recuerdo.





"La muerte no nos roba los seres amados. Al contrario, nos los guarda y nos los inmortaliza en el recuerdo. La vida sí que nos los roba muchas veces y definitivamente." Anónimo


El mensaje de hoy va dedicado a dos seres humanos extraordinarios que ya han dejado esta vida y que trabajaron con todo entusiasmo y pasión en la conservación de los hábitats antárticos y árticos, respectivamente. La Dra. Edith Fanta de la Universidade Federal do Paraná (Brasil) que nos dejó en Mayo de 2008, despúes de luchar digna y bravamente contra el cáncer y a Maxin Snitsin, investigador de la Academia Rusa de Ciencias, dedicado a la conservación del Ártico ruso y que con sólo 51 años, nos ha dejado este mes después de un ataque cardiaco fulminante.


La Dra. Edith, ha sido también mi tutora en el desarrollo de una guía para identificación de aves junto a la bióloga Oraide Maria Whoel y en un proyecto de iniciación científica sobre o comportamiento del cormorán Phalacrocorax olivaceos. Fue la profesora que escribió la carta de presentación para mi ingreso al Máster de Zoologia de la UFPR, ha sido también la persona que me presentó para un entrenamiento internacional en las Estaciones del Point Reyes Bird Observatory en Califórnia y aunque su área de especialización era la neurobiologia y el comportamiento de peces antárticos, ha conseguido mi primera especialización en ecología de aves, a través de sus contactos de Antártica con los investigadores estadunidenses Wayne y Susan Trivelpiece, ambos reconocidos mundialmente por sus destacados estudios sobre los pingüinos.


Querida amiga, fuiste una de las personas que me ha enseñado a creer en "los imposibles". Hemos estado más de quince años en continentes distintos, corriendo detrás de nuestros sueños. He guardado todas las postales de tus viajes y las que me has enviado de Antártica las tengo todas adornando mi despacho. Ya lo sabes, visitar este continente es mi asignatura pendiente. Pero, estoy luchando para poder constatar con mis cinco sentidos todas estas maravillas que me has contado y que has luchado tantos años por defenderlas. Quiero ver cómo tus "pupilos" llevan adelante tus ideas. Con tu habilidad para hablar otros idiomas, tus invaluables conocimientos científicos y tu carisma has hecho un trabajo extraordinario de más de 25 años de dedicación y has sido una entrañable embajadora de Brasil en diversas conferencias, eventos, comités y foros internacionales sobre la Antártica, dejando un verdadero "ejército de investigadores" impregnados de tus buenas ideas para la conservación de la fauna y de los hábitats antárticos.


Edith, tú continuarás viviendo en la mente y los corazones de todos los que hemos tenido el placer de disfrutar de tu compañía, tu amistad, tus ideas, tu saber hacer, tu amabilidad y sin duda tu sonrisa... la que has podido conservar en los periodos más difíciles de tu enfermedad. Has sido valiente, brillante y única y sigues aquí entre nosotros. ¡ Gracias !